RAZONES PARA NO INSTALAR WINDOWS 11

 

Windows 11 comenzará a llegar oficialmente este 5 de octubre de 2021. El anuncio de una nueva versión de Windows fue algo que nos tomó por sorpresa, pues hace mucho tiempo Microsoft venía diciendo que Windows 10 sería el "último Windows" y simplemente pasaría a ser un servicio en constante actualización como hasta ahora.

Sin embargo, tras tirar a la basura los planes de un Windows 10X que iba a "modernizar Windows" y a enfocarse en la nube y dispositivos híbridos, Microsoft dio la vuelta y decidió saltar a Windows 11. Lo hizo además hablando de "rejuvenecimiento visual radical" y "atención al mínimo detalle". Sin embargo, la realidad del Windows 11 que tenemos es una que no justifica demasiado el salto, y estas son algunas de las razones por las que ni es necesario contemplarse actualizar, al menos no de inmediato.

Windows 10 no se va a quedar sin soporte


Nadie tiene que correr preocupado desde ya a pasar a un nuevo Windows porque el anterior está al borde de la muerte. Windows 10 contará con soporte oficial hasta 2025, y viendo como la historia ha demostrado que Microsoft tiene a extender el soporte de sus sistemas debido al usualmente alto número de usuarios que se quedan rezagados por años, no es descabellado pensar que esos cuatro años puedan terminar siendo más.

Si no estás seguro, o si tu equipo ni siquiera es compatible, tienes mínimo cuatro años para pensártelo bien o para hacerte con un ordenador nuevo.

Windows 10 seguirá recibiendo nuevas características

Windows 10 no solo no se quedará sin soporte por un buen tiempo, sino que además recibirá nuevas características, aunque probablemente pocas y un tanto a cuentagotas, es decir, no muy diferente a lo que ha pasado en el último par de años con las actualizaciones semestrales del sistema.

Junto al lanzamiento de Windows 11 también llegará una nueva versión de Windows 10: Windows 10 21H2 con sus cuantas mejoras y novedades. Aunque al igual que pasa con Windows 11, no todos las recibirán al mismo tiempo, sino de forma gradual y por lotes de usuarios.

Windows 10 también recibirá algunas de las novedades clave de Windows 11


Entre las novedades que recibirá Windows 10 se encuentran varias de las que llegarán con el mismo Windows 11. Podemos contar entre las más destacadas el AutoHDR y DirectStorage que Microsoft incluyó en sus nuevas consolas de videojuegos: Xbox Series X/S.

Son dos características que mejoran significativamente el rendimiento de los juegos, y ayudan a aprovechar al máximo las velocidad de los discos SSD NVMe modernos. Microsoft también ha dicho que la nueva Tienda de aplicaciones llegará a Windows 10, y aunque probablemente no llegue también la compatibilidad con apps Android, ya la nueva Microsoft Store tiene mucha, mucha mejor pinta.

No sabemos cuándo ni cómo llegarán estas novedades, Microsoft no ha dado fechas, pero ha dicho que algunas de ellas estarán limitadas en Windows 10.

No veremos las aplicaciones Android todavía


Una de las grandes novedades con las que se anunció Windows 11, fue la sorpresa de que podríamos instalar aplicaciones Android de forma nativa, a través de la tienda de apps de Amazon integrada directamente en la Microsoft Store. Sin embargo, de esa novedad nada, ni siquiera en las versiones preliminares se ha dejado ver.

Microsoft ya confirmó que no estará todavía, y esto priva al lanzamiento de Windows 11 de una de sus novedades más interesantes, y una que probablemente habría causado más interés en los usuarios por ser algo definitivamente novedoso.

Los cambios "revolucionarios" en diseño, no son tal

El diseño es sin duda uno de los grandes puntos de venta de este nuevo Windows. Han vuelto los bordes redondeados a (casi) todos lados, se han rediseñado el Menú Inicio, el Explorador de archivos, la barra de tareas, el centro de notificaciones, los escritorios virtuales, los menús, los iconos, las apps por defecto, hasta se cambió el color de las carpetas por primera vez en muchísimos años.

Sin embargo, esta es solo la primera capa de pintura y se notan mucho las imperfecciones. Esa atención al detalle prometida no brilla precisamente por su presencia, más bien todo lo contrario. El Explorador de Windows 11 es un ejemplo de ello, pero de lejos es el único.

Es un sistema al que le falta madurez


El diseño es lo primero que viene a mente con esto, pero no es lo único. Windows 11 parece tener demasiada prisa por debutar sin estar del todo listo. No es la primera vez que esto pasa con Windows, el mismo Windows 10 ha pasado por infinidad de cambios en sus seis años de vida y es quizás actualmente cuando se siente más estable y maduro que nunca.

Windows 11 está empezando, y aunque en ciertos aspectos es un Windows 10 mejorado, en otros sigue siendo un nuevo sistema al que no le han terminado de fijar todos los bloques. Desde el mismo lanzamiento ya están incumpliendo características prometidas, no la mejor señal que se pueda dar.

Varias de las mejoras de Windows 11 se pueden tener en Windows 10 fácilmente


Si bien hay cosas novedades útiles de Windows 11 que Windows 10 simplemente no recibirá, en buena parte no son cosas que no se puedan tener en Windows 10 de alguna manera. Por ejemplo, una de mis favoritas son los nuevos "smart layouts".

Esta función es la que ahora ofrece opciones para apilar ventanas de diferentes formas con tan solo pasar el puntero del mouse por el botón de maximizar en una ventana. Esto es algo que se puede obtener en Windows 10 con los mismos PowerToys de Microsoft y con mucho más control.

Centrar los botones de la barra de tareas de Windows 10 es muy fácil incluso sin instalar nada, y con herramienta de terceros puedes cambiar el Menú Inicio por varios. Incluso puedes devolver los bordes redondeados a tu sistema con una simple app. Hasta tenemos versiones alternativas al Explorador de Windows con un excelente diseño moderno.

Las nuevas apps por defecto tienen poco de esenciales


Las apps que incluye Windows 10 por defecto no son precisamente las mejores. La misma Microsoft sabe que dejan bastante que desear y se planteaban renovarlas por completo con Windows 11. Sin embargo, hasta ahora lo poco que hemos recibido es una pequeña capa de pintura para que se vean un poco más consistentes con el resto del sistema.

Correo, Calendario, la Calculadora y Recortes tienen sus bordes redondeados y nuevos iconos, pero hasta ahí. Fotos es quizás la app que más cambia y que sí recibe nuevas funciones, y el Reloj ahora tiene las sesiones de concentración. De nuevo, es un buen paso pero no es nada revolucionario o que no hagan otras apps mejor.

Vas a perder funciones que llevan años en Windows


Windows 11 también llega con algunas carencias difíciles de explicar. Por ejemplo, la barra de tareas pierde bastantes de sus funciones más útiles. No solo no es posible arrastrar un archivo a un icono de aplicación para abrirlo rápidamente, sino que tampoco podemos arrastrar iconos para anclar, ni mover la barra a la derecha, izquierda o arriba.

El menú contextual que aparece en Windows 10 y versiones anteriores al hacer click derecho sobre la barra, también se ha ido, y en su lugar tenemos una única opción para ir a la Configuración. Microsoft está probando traer algunas de esas funciones de vuelta, pero es algo que no veremos hasta la siguiente versión.

Valdrá más la pena en octubre de 2022

Justamente es esa siguiente versión la que pinta mucho mejor, pero a diferencia de Windows 10 que se actualiza cada seis meses, Windows 11 contará con un modelo de actualización anual, por lo que la adición de nuevas características y el salto a nueva versión no lo veremos hasta octubre de 2022.

El Windows 11 de 2022 pinta desde ya mejor que el de 2021

Lo más probable es que sea en 2022 cuando se corrijan la mayoría de problemas iniciales, se solucionen carencias, el sistema gane madurez, y lleguen cosas prometidas como el soporte de apps Android. El Windows 11 de 2022 pinta desde ya mejor que el de 2021, y dado la poca necesidad que hay para actualizar, quizás sea mejor esperar un año.

Las desventajas de ser early adopter


Esto es algo más cierto que nunca hoy día, cuando constantemente se nos ofrece el "privilegio" de probar las cosas antes de que estén listas. Se nos vende software en estado de desarrollo con la promesa de probar todo antes que nadie, y terminamos probando alfas, betas y versiones preliminares de apps, juegos, y sistemas operativos completos que no siempre dejan buen sabor de boca.

Cuando eres entusiasta puede llegar a ser divertido y hasta educativo, pero si lo que quieres es usar tu ordenador para hacer cosas y ya, esta primera versión de Windows 11 no se siente por ahora como un producto final a punto. Quienes llevamos probándola desde el inicio hemos podido comprobar que en general funciona tan bien como Windows 10, pero es poco lo que justifica el salto, y se pierden algunas cosas en el proceso.

Actualmente estoy usando la versión "release preview" o vista previa de la versión final y sabemos que se trata de una versión casi indistinguible de lo que será el lanzamiento del 5 de octubre. Personalmente, no veo razón para regresar a Windows 10 ya habiendo actualizado, pero si no lo hubiese hecho tampoco vería mucho el punto de actualizar si no necesitara probar el sistema y saber lo más posible de él para escribir estas líneas.




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